"Buenos días", la voz de Juniper era un suave murmullo, y su mano rozó la de él.
Callum giró la cabeza y la vio sentada a su lado, con la mirada firme y llena de una dulzura que nunca antes había visto. Todo parecía desaparecer cuando ella estaba allí. El mundo era un caos, y su lucha, intensa. "¿Cuánto tiempo?", preguntó con voz áspera.
"Horas", respondió ella con una sonrisa amable, pero sus ojos denotaban tristeza. "Llevas casi un día durmiendo".
Hizo una mueca al intentar incorporarse, ya q