"Hola, Sophie", dijo Juniper mientras daba un paso al frente, pero su compañera apenas levantó la vista. Sophie tenía los hombros encorvados y los ojos abiertos y llorosos.
"¿Sophie?" Juniper se estiró y le tocó ligeramente el brazo. "¿Qué pasa?"
Sophie se detuvo y miró a Juniper con expresión de dolor. Abrió la boca como si fuera a decir algo, pero no le salió nada. En cambio, se estremeció.
"Juniper, necesito decirte algo", dijo en voz baja, con la voz temblorosa. "Algo que les he estado ocul