"Llamaste", respondió con voz suave y tranquila, como todo en él. Elias era amigo de la familia y alguien en quien Juniper había confiado durante mucho tiempo, pero esa noche esa confianza parecía desvanecerse. No venía a tomar té ni a charlar.
"Gracias por venir", respondió ella, intentando mantener la voz serena a pesar de que se estaba poniendo nerviosa. "Necesito tu ayuda".
Elias se recostó y juntó los dedos delante de la boca. "No me meto en asuntos personales, Juniper". ¿De qué se trata e