Mundo ficciónIniciar sesiónVICTORIA:
No supe cuándo me quedé dormida entre sus brazos. Quería, en verdad, poner fin a toda esta situación. No podía seguir escapando; tenía que tomar la situación en mis manos. Pero mi cuerpo no me acompañaba; el embarazo me daba mucho sueño. El sonido de un teclado me hizo abrir los ojos. Allí estaba Ricardo, frente a la pared de pantallas encendidas, trabajando febrilmente.
Caminé despacio,






