71. DÍAS GRISES
RICARDO:
Dejé a Victoria en la habitación con su terquedad. Algo me decía que ella me ocultaba algo, pero no podía obligarla. Caminé por el pasillo del hotel rumbo al elevador con la intención de bajar al centro de seguridad para empezar a ver qué se necesitaba. El trabajo, para mí, siempre ha sido la manera de calmarme y me permite pensar.
Manteniendo mi paso firme, llegué al elevador, pero justo antes de presionar el botón para bajarme, vi a Matías Castellano salir de una habitación contigua