Mundo ficciónIniciar sesiónVICTORIA:
El gran salón del Grand Hotel brillaba a mi alrededor, las luces de los candelabros de cristal casi me cegaban mientras intentaba mantener la sonrisa. Los camareros se deslizaban entre las mesas con bandejas de champán, y yo sentía la mano de Ricardo sobre mi hombro, firme, protectora, mientras los invitados se acercaban a felicitarnos.
Isabel, sentada frente a mí, no dejaba de mirarme con esa sonrisa venenosa que tanto detesto, tratand






