Mundo ficciónIniciar sesiónVICTORIA:
Caminaba de un lado a otro en el apartamento del traidor de Ricardo. Sin darme cuenta, me había echado el café encima, así que tuve que tomar una de sus camisas y ponérmela. ¿Cómo se le ocurre convertirme en una adúltera delante de todos los miembros de mi empresa? Cerré la computadora, decidida a no seguir escuchando a Ricardo ser manipulado por Isabel, y llamé a mi tío.
—Tío, &iqu






