A MERCED DEL DINERO. C88: Creí que no volveríamos a vernos.
—Es un trabajo de la universidad —aseveró con simpleza—. Tengo que entregarlo el viernes.
Marfil torció los labios en un ademán de desaprobación y lo miró de reojo.
—Aún tienes varios días —señaló con naturalidad—. Déjalo por hoy. Vayamos a tu cama.
Sus manos se deslizaron por los brazos de Lucas hasta alcanzar su muñeca, tirando de él con intención de arrastrarlo hacia atrás. Pero Lucas apenas se movió, manteniéndose firme en su lugar.
—Es un trabajo largo, así que tengo que terminarlo cuanto