A MERCED DEL DINERO. C87: Lo hice por ti.
Marfil lo decía con tanta simpleza que resultaba inquietante. No había ni una pizca de miedo en su voz ni en su actitud. Casi parecía orgullosa de su hazaña.
Lucas se pasó una mano por el cabello, intentando asimilar la insensatez de todo aquello. Su incredulidad se combinaba con el enojo y con el nerviosismo de imaginar lo que podría haber pasado si algo salía mal.
—¿Perdiste la razón? —espetó, todavía en shock—. ¿Qué habría pasado si te resbalabas y te caías?
Marfil lo miró fijamente y, lejos