A MERCED DEL DINERO. C46: ¿Y si me enseñas a mí?
Marfil había observado con detenimiento la forma en que Abigail se desenvolvía en el grupo. A pesar de su energía contagiosa y su ánimo siempre efervescente, había algo en ella que la hacía parecer distante. No parecía tener un círculo cercano de amistades tal y como Richard se lo había comentado, y eso a Marfil le pareció el detalle perfecto para desarrollar su plan. Por eso, cuando se encontró a solas con Vanya, no dudó en plantar la semilla.
—¿Sabes? He estado pensando en Abigail —dijo Marfi