A MERCED DEL DINERO. C235: ¿Vas a abandonarme?
Richard se quedó quieto, como si aquellas palabras le hubieran atravesado el pecho. La miró, tratando de comprender si de verdad hablaba en serio.
—¿Qué estás diciendo? —preguntó, perturbado.
—Lo que oíste —respondió ella—. Yo ya no veo en ti al hombre que conocí, el hombre que me hacía soñar. No veo esfuerzo, no veo lucha, no veo nada en ti que me inspire, Richard. ¡Nada! ¿Dónde está ese hombre que me consentía, que me regalaba cosas, que me llevaba a todos los lugares que deseaba? Ya no estás