A MERCED DEL DINERO. C199: ¿Me guardas rencor?
—Tiemblas como un pequeño cachorro asustado —resaltó Marfil, mientras posaba sus manos sobre el pecho de Lucas, descendiendo con lentitud hasta su abdomen. Lo provocaba sin piedad, como si supiera que él ya no podía sostener la muralla que alguna vez levantó—. Eres tan dulce...
Lucas sintió que aquella palabra lo desarmaba más que cualquier caricia. No quería ser dulce.
La tomó del cabello con una delicadeza furiosa, sin ejercer fuerza, cuidando de no lastimarla. Solo quería tener control, aunq