A MERCED DEL DINERO. C200: Yo no me quiero ir.
—He estado huyendo como un cobarde —siguió Lucas—. Corriendo de tus recuerdos… y de todo lo que me llevaba de vuelta a ti, pero la verdad es que no te he olvidado. No he olvidado nada. Todo lo que pasó entre nosotros sigue ahí, intacto. Cada fragmento de nuestra historia vive dentro de mí como una película que no puedo dejar de ver, como si mis pensamientos fueran el guion y mi corazón, el actor que no sabe improvisar.
Marfil lo escuchaba en silencio, con el alma abierta en dos.
—Te he amado má