A MERCED DEL DINERO. C111: Ve tras ella.
Richard no respondió. No porque no tuviera qué decir, sino porque no sabía cómo ordenar sus pensamientos.
—Me dejaste plantada anoche —continuó Abigail, con su voz rompiéndose apenas al recordar la soledad de la noche anterior—. No me llamaste, no me avisaste que no ibas a venir. Ni siquiera dejaste un mensaje. Estuve esperando por ti toda la noche, Richard. Y no solo eso… También pasé la mañana esperando que me explicaras lo que pasó, que me dijeras algo, lo que fuera. Pero no lo hiciste. No f