Mundo ficciónIniciar sesiónUna salida de amigos. Un bar. Y una noche de lujuria desenfrenada. Fue todo lo que ambos necesitaron para que la que vida sellaran sus destinos. Rubí pensaba en nadamás que pasarla bien en un bar y ver que le deparaba la noche, pero no se imaginó que tendría sentimientos con el hombre misterioso que conoció la noche anterior. Muchos menos pensó que ese hombre era el mejor amigo de su padre.
Leer másUna salida de amigos.
Un bar. Y una noche de lujuria desenfrenada. Fue todo lo que ambos necesitaron para que la que vida sellaran sus destinos. Rubí pensaba en nadamás que pasarla bien en un bar y ver que le deparaba la noche, pero no se imaginó que tendría sentimientos con el hombre misterioso que conoció la noche anterior. Muchos menos pensó que ese hombre era el mejor amigo de su padre. Aquel hombre de ojos azules se acercaba a paso lento hasta llegar a mi. Sin verlo venir solo me tomó de la cintura y me acercó a su musculoso cuerpo y sujetó con su mano mi quijada para profundizar nuestras miradas. Maldita sea, este hombre es el más sexy que haya visto en mi vida. —Rubí- musitó cerca de mis labios. -¿Sí? -¿Recuerdas la última vez que estuvimos juntos? El recuerdo amargo golpea mi mente de pronto haciendo que ponga una mano entre nosotros para separar nuestra cercanía, pero al parecer no quiere alejarse y me sujeta más fuerte de las caderas dejándome sentir su aroma embriagante y el calor pecaminoso que desprende su cuerpo. En estos momentos su boca no emite palabras pero su mirada me dice todo lo que quiero saber. —¿Lo recuerdas?— vuelve a inquirir. —Como olvidar eso- ironicé —Me dejaste en claro que estoy prohibida y que me sacarías de tu vida— murmuro con la voz pequeña y apagada. —Eso fue una gran estupidez de mi parte, piccola mia. Ese apodo. Ese apodo que me ha puesto desde hace un tiempo no ayuda y menos cuando roza sus labios con los míos. -Antes te quería sacar por el principal motivo que nos obliga, en una parte, a estar juntos: tu padre- admitió con una pequeña risa —Pero justo ahora, tengo en claro lo que siento y no pienso desaprovechar esta oportunidad. —¿Y que es?— respondo mientras me pierdo en ese azul hipnótico de sus ojos. —Que eres la única mujer de la que me he enamorado realmente y quiero arriesgar todo mi maldito mundo para estar junto a ti, y si eso implica perder todo lo que tengo me da igual, porque tengo en claro que si se trata de ti, lo demás me importa un carajo porque siempre serás tú antes que otra cosa. Finalizó para después juntar nuestros labios en un ardiente y peligroso beso. Acababa de admitir que está enamorado de mí y yo no puedo estar más que contenta. Esto tendrá un riesgo para ambos pero es lo de menos cuando nos corresponde esa pasión que sentimos en estos momentos. Sus labios eran sedosos y suaves, sus besos eran como un infierno que te hacían subir al cielo en cuestión de segundos. Ambos nos besábamos con deseo. Ambos nos besábamos con libertad. Ambos nos besábamos con amor. Sin previo aviso me tomó de las caderas y me subió al escritorio de mi padre para estar más a su altura. Abrió ligeramente mis piernas y se adentró un poco para después acariciar mi cintura y espalda mientras nuestras lenguas danzaban en un baile erótico y placentero. Todo iba bien pero de repente se escuchó un portazo que hizo que ambos nos separáramos. Observamos detrás y era mi padre con el rostro desencajado y en sus ojos se observaba una especie de decepción, lo sabía por la forma en que me observaba juzgando lo que su mejor amigo y yo habíamos estado haciendo. -¿¡QUÉ CARAJOS ESTAN HACIENDO!? Su tono era furioso y no era para menos. Ambos sabíamos las consecuencias que esto conllevaría y ahora teníamos que enfrentarnos a ellas. El caos apenas comenzaba para nosotros.RUBÍMi mejor amigo.Esas palabras resonaban en mi cabeza en un bucle gigante. Seguía sin creer que había pasado una noche de lujuria con el mejor amigo de mi padre y que, al parecer, el tampoco sabía¿Porque lo afirmaba? Simple, su cara se veía demasiado igual o peor que yo.Ambos seguiamos sin poder creerlo hasta que mi padre se carraspeó y ambos volteamos a verlo.—¿Sucede algo?— preguntó mi progenitor.—No, descuida - excusó su amigo -Es solo que no sabía que ella era esa piccola de la que tanto tiempo me hablabas.—Ella siempre lo será para mi.-¿Disculpen?— interrumpí confundida. ¿Qué me dijeron?—Lo que pasa hija es que Leonardo es italiano-empezó a decir mi padre —Y piccola habla de una niña pequeña, como una bebé, y eso siempre serás para mí— me dió un beso en la frente y sonreí ligeramente pero un tanto tensa.Me gustaba mucho que mi padre siempre estuviera ahí para mi, pero ahora era extraño que lo dijera frente a su amigo del alma, con el cual mi progenitor no tenía ni ide
RUBÍDesperté por los rayos de sol colándose a la ventana y un dolor de cabeza se hizo presente.Me levanté y estaba en mi habitación en mi cómoda cama, mi cuerpo me dolía y de pronto un mensaje apareció en mi teléfono. Tomé mi celular y era un mensaje de mi padre.Papá: Necesito que vengas a la empresa, te presentaré a alguien.Bufé y aventé mi celular para el sofá que tenía frente a la cama. Había olvidado que mi padre dijo que me presentaría a alguien importante pero eso ha sido lo de menos, lo único que quiero es dormir hasta la tarde y cenar una hamburguesa mientras veo una serie. Es sábado, por Dios. Me estiré un poco y me dirigí al baño para despertarme y que se me bajé un poco el malestar. Aún tenía el vestido puesto.Lo poco que recuerdo fue que fui con mis amigas al club, pasé la noche con un tipo guapo, que ese mismo hombre me dejó en mi apartamento y cuando entré solo fui a la cama.Al menos no era tan imbécil como para darme dinero para un taxi después de haber tenido sex
—Al parecer eres difícil, nena- mencionó aquel hombre. Parecía ser de Italia, se notaba un poco en el acento.—Para mi tienes que ser directo, guapo-respondí —No le des vueltas al asunto y responde porque estas conmigo.Suspiró, se acercó a mi cuerpo y pude oler su fragancia masculina. Era de esas que te hacen pensar en miles de maravillas con el hombre que tuvieras enfrente.—La verdad es que te he mirado y tu belleza es única— respondió y puso su mano en mi cintura mientras acercó su boca a mi oido -Además, se ve que necesitas a un hombre que pueda darte todo lo que te merezcas— respondió con voz ronca y después lo observé retadora.—¿Acaso podrás darme de todo?— simulé estar pensando —No creo que llegues ni siquiera a segunda base— sabía de su ininuación y quise aprovecharme de ello. No hay nada mejor que probar el terreno con los tipos que te desean solo por una noche.Me iba a dar vuelta pero me sujetó de las caderas y sentí entre mi trasero un bulto duro.—Talvez lleguemos hasta
Por fin era viernes por la noche y eso significaba una sola cosa.Salida nocturna de chicas.Hoy después de unos meses por fin vería a mis mejores amigas y nos reuniríamos en un club.Hace tanto que no salimos por nuestros pendientes familiares que simplementedejamos las cosas para otra ocasión y al final no hacemos nada. Pero hoy teniamos todo libre y podíamos pasarla muy bien, y cuando decimos bien, es muuy bien.El chofer que me mandó mi padre me dejó en la entrada del club y mis amigas estaban afuera para entrar todas juntas. Las visualicé enfrente de la entrada VIP y me dirigí inmediatamente hacia ellas para saludarlas.—iHola mis reinas!— nos dimos entre todas un abrazo grupal —¿Listas para pasar la mejor noche de sus vidas?-Desde luego Rubí- habló Daniela -Hoy es fiesta y no quiero saber nada de nadie hasta el lunes.—Pues empecemos que la noche es joven.Ingresamos al club y nos dirigímos a una mesa que habíamos reservado para nosotras.Acordamos un lugar cerca de la barra,
Último capítulo