La hora de visita finalizó, Antonella debía marcharse:
—En la tarde me será imposible venir. Debo presentar mi trabajo de grado hoy en la tarde.
Isabella la miró desconcertada. Había estado tan ocupada que se le pasó por alto, aquel momento tan importante para su hermana. Sólo se tenían la una a la otra y ella no podría acompañarla.
—Lamento mucho, no poder estar presente. Con tantas cosas que han ocurrido se me ha olvidado lo de tu ponencia.
—No es tu culpa. —dijo con voz suave. Conocía todo el esfuerzo que hacía para apoyarla con sus estudios.— Además ya has hecho mucho por mí. Este título que voy a recibir, te lo debo a ti. Lo que realmente importa es que Fabi esté bien.
—Gracias por entender mi situación.
Antonella sonrió levemente. No sólo la entendía, sino que la comprendía perfectamente. Sin embargo, no podía ocultar que deseaba que ella estuviera presente en aquel momento de su vida.
—Esta noche me quedaré con él para que tú consigas descansar un poco ¿vale