La despedida entre Isabella y su hermana fue tan emotiva como cuando llegó a la villa. Había sentimientos encontrados, alegría por haber compartido juntas esos dos días, como cierta nostalgia al tener que separarse nuevamente.
—Te cuidas, por favor —dijo Isabella con voz suave.
—Tú también ¿vale?
Isabella asintió.
—No quiero que te vayas, tía —murmuró Fabián con un dejo de tristeza.
—Pronto nos veremos —Antonella se agachó y acunando su rostro pequeño entre sus manos, lo besó con tern