Después de la famosa celebración, nada volvió a ser lo mismo. Incluso, ellos también habían cambiado.
Durante toda la semana, Isabella se ocupaba en trabajar con Valeria y los fines de semana, regresaba al apartamento con su hijo. Joaquín acostumbraba a visitarlos junto con Sebastián o salir de paseo los cuatro.
Parecían la familia perfecta, de no ser porque Isabella seguía pensando en Ignacio, a pesar de los esfuerzos de Joaquín de ser atento y paciente con ella. Algo que le agradaba y qu