Isabella dejó todo preparado la noche anterior para aquel viaje. La idea de ver a Ignacio le generaba ansiedad pero también necesidad. No había vuelto a verlo desde la mañana en que se despidió de ella para regresar a Madrid.
Antes de que sonara la alarma de su celular, despertó. Comenzó a vestirse y a arreglarse lo más que pudo. Quería verse bien, parecerle algo más atractiva. Cuando salió de la habitación para despertar a Fabián, ya el pequeño estaba sentado en la cama y Leticia, lo tenía c