Furiosa de escuchar aquello, y más aun de notar los entristecidos rostros de las hermanas y los niños más grandes, Adara se apoyó en su mesa para levantarse y protestar ante aquel horrible comentario, pero Dante la detuvo y se levantó en su lugar, guiñando un ojo a Adara. Haciendo sonar su copa, la atención de todos se centró en él.
—Quiero hacer un importante anuncio. Desde este momento y como parte de mis regalos de boda para mi hermosa y generosa esposa, las empresas Lombardo comenzarán un proyecto de patronato en que el que ya estoy trabajando, para apoyar al orfanato de la ciudad, así como a todos los asilos de ancianos que existen en ella, y que son a menudo olvidados por las autoridades y por nosotros, la elite. Señorita Esposito, es lamentable que haga comentarios tan despectivos con mis invitados, y le haré notar que los niños no están levantando la voz en alto para humillar a nadie…bien dice el dicho, que el dinero no compra la educación, así que la invito a salir de la cele