—En realidad, profesora, Dante y yo nos conocemos desde que éramos niños; mis padres trabajaron para el señor Mauro Lombardo durante muchos años, y prácticamente Dante y yo crecimos juntos, pero es tal y como ha dicho, mi prometido es un hombre importante, y siempre llevamos a discreción nuestra relación…ahora que ha tomado el mando de su familia, finalmente podemos dar a conocer lo mucho que nos amamos sin restricciones, lamento mucho haberla preocupado. — respondió Adara sonriente y con calma