Lilith se soltó de la mano de su madre y corrió hacia Valentino con una velocidad que sorprendió a todos.
Sus pequeños brazos se cerraron alrededor de él con fuerza, como si pudiera transmitirle toda la seguridad que había sentido perder en los últimos días.
Valentino la abrazó de inmediato, con la firmeza de un padre que teme que el mundo pueda arrebatarle lo que más ama. Sintió su corazón latir con fuerza, mezclando alivio y dolor.
Luego, sus ojos buscaron a Marisol. Ella estaba allí, tembland