Valentino la recostó sobre la cama con una seguridad que la desarmó por completo. Marisol sintió cómo el colchón cedía bajo su cuerpo mientras él se inclinaba lentamente sobre ella.
Cuando sus labios descendieron hacia su piel, un escalofrío la recorrió entera.
Su aliento cálido rozó su cintura… y entonces, su boca encontró ese punto exacto donde alguna vez hubo un tatuaje.
El contacto la hizo estremecerse.
Y, sin poder evitarlo, el recuerdo regresó.
Esa noche. Oscura, confusa, fragmentada.
A ve