56

Me dejé caer sentada al suelo, meneando la cabeza y el dedo hacia la computadora

—Aguarda. Detente.

Adivinaste por dónde venía mi infarto y sonabas más bien sorprendido. —¿Acaso no te lo dije hace unas seis semanas, que viajaría a Argentina en julio?

—Pero-pero-pero…

Reíste por lo bajo, aunque parecías un poco ofendido. —¡Ni siquiera lo recuerdas, pendeja!

—&ie

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App