La playa de Melipal. Acá había pasado mi última tarde en el lago antes de irme a Buenos Aires. Acá había vuelto, en sueños y en la vigilia, cuando necesité aprender a poner distancia interna entre nosotros. Si eras el mar, busqué refugio en mis montañas, mis bosques, mi lago. Si habías parecido ser mi futuro, busqué un pasado limpio de tu presencia.
Una tarde quieta y soleada como aquélla, como siempre. El sol resbalando por el lago hacia la cordillera, prometiendo mucha de esa luz cobriza que