Mundo ficciónIniciar sesiónAshley no se sorprendió al ver llegar a su marido en el auto, no trotando. Había recibido un mensaje cuando estaban por salir a correr y le había dicho que se adelantara, porque él tenía que hacer un llamado urgente.
—Tenemos que ir a lo de Stu, amor —le dijo Finnegan, arrancando apenas ella subió a su lado—. ¿Te importaría cuidar a las niñas un rato?
—Por supuesto que no. ¿Qué s







