Mundo ficciónIniciar sesiónNahuel pasó del baño a su dormitorio mientras Stu meneaba la cabeza con una mueca.
—Y aun así… No puedo permitirme depender de nadie, Ray. No otra vez. Necesito hallar la fortaleza para volver a caminar por mí mismo.
—¿No te das cuenta que ya lo has hecho? Así fue que llegaste hasta aquí, porque no permitiste que nada ni nadie se interpusiera en tu camino, como en los viejos tiempos. Ni siquiera Jen. —Finnegan le obsequió una sonrisa irónica—. Oh, sí, me di cuenta. ¿Qué otra cos







