Mundo ficciónIniciar sesiónDe regreso en la sala se nos unió Jimmy con la tablet de Ray. Vi que Quique estaba en la sala de control y se inclinaba hacia la consola como quien no quiere la cosa.
—¿Podemos grabar esto? —le preguntó Ray, y Quique asintió a la velocidad de la luz—. ¿Te molesta si grabamos?
—¡En absoluto! —sonreí.
Saliera como saliera, siempre seríamos Ray y yo tocando juntos, y sería una grabación para atesorar por el resto de mi vida.
Jimmy ya había ubicado la tablet y Ray le t







