Mundo ficciónIniciar sesiónDesde que firmáramos con Vector, Mariano nos mantenía reservada una sala de ensayos con estudio de grabación por tres horas, tres días a la semana. Era un antiguo conventillo restaurado en San Telmo, al que se entraba por un recibidor diminuto, donde siempre había una recepcionista joven y bonita, generalmente rubia. El recibidor daba acceso al área común, una habitación enorme con sillones y mesas bajas, máquinas de bebidas frías y calientes y snacks. A un lado del área común había dos puert







