Capítulo 56. Escándalo
Isabella Marchesi no se había retirado a un hotel anónimo. Había tomado una de las suites más lujosas y seguras de Milán, un búnker de cristal con vistas panorámicas a la ciudad, a corta distancia del palazzo D’Angelo. No le interesaba la discreción; quería que Lucifer supiera que su enemiga estaba cerca.
Estaba reunida con su equipo de confianza: un ciberespecialista apodado ‘Oráculo’ y un abogado de reputación dudosa, Marco. La mesa estaba cubierta de documentos cifrados y titulares prelimin