Capítulo 62. Cásate conmigo
Un año había transcurrido desde la mañana en que Lucifer, con sangre en las manos y el alma herida, regresó de Como para salvar el imperio de Liana. Un año fue suficiente para reescribir la historia.
El escándalo de las antigüedades era ahora un capítulo cerrado, atribuido oficialmente a la ambición desmedida de Dante Rossi y la red criminal de Petrov. Liana Vespera-D’Angelo era aclamada por la prensa como la Reina Purgadora, la joven líder que había limpiado la corrupción en una de las familias más poderosas de Italia.
Lucifer, bajo un perfil rigurosamente bajo, se había transformado en el discreto esposo y filántropo. Él supervisaba las operaciones de la Casa desde las sombras, moviendo piezas con precisión, pero el rostro público, la voz y la autoridad eran indiscutiblemente de Liana. La reforma no era solo una narrativa; era una realidad.
La relación de Liana y Lucifer había evolucionado de una alianza estratégica a un matrimonio de respeto y entendimiento mutuo. Ya no eran