Capítulo 22. El. frío contrato con Isabelle... No puedo dejarte ir.
NARRADOR:
Lucifer despertó en el jet, su mirada oscura y aguda. La fiebre había cedido, pero el peso del flashback de Marcello lo oprimía. La explosión de su dolor en Roma lo había dejado vulnerable, y su instinto primario era recuperar el control absoluto.
Su mirada se posó en Liana, la mujer que había destrozado su muro de mármol.
—¿Por qué sigues aquí? —preguntó Lucifer, su voz áspera y baja. No era una pregunta de cortesía, sino una necesidad de reafirmar su dominio.
—Porque no has pagad