Dylan dijo con seriedad:
—Esto tomará mucho tiempo. Te lo mostraré después de que lo termine, ¿de acuerdo?
—Está bien —respondió Rubí—. Sube a dibujar. Mami saldrá un momento, pero volverá por la tarde, ¿de acuerdo?
La expresión de Dylan cambió de inmediato. Tomó la mano de Rubí con nerviosismo y preguntó con inquietud:
—¿Mami, te vas?
Rubí negó con la cabeza y sonrió con dulzura.
—Mami no se irá. Solo voy a buscar unos archivos, mi computadora portátil y mis tareas. No me iré más, voy a vivir