No mucho después, Alexander estaba repasando los documentos legales en su oficina cuando su teléfono sonó.
—Alexander, lo llamo para darle una noticia importante —anunció el abogado, con un tono de satisfacción—. El proceso fue mucho más rápido de lo esperado. Brenda ha sido arrestada.
Alexander se sintió sorprendido por la rapidez. Al fin era un hecho.
—¿Arrestada? ¿Ya? —preguntó, la incredulidad en su voz.
—Sí. Se ejecutó la orden hace veinte minutos. Los cargos de difamación y extorsión