VIGGO THORNE
—Señor Thorne, pensé que ya estaría con la doctora Steward esperándonos —dijo Mike detrás de nosotros, queriendo ocultar su malhumor, mientras que yo no podía separar mi mirada de Tanya, se veía hermosa y con ese vestido no me daban ganas de llevarla a cenar, sino de cargarla hasta la alcoba.
—Tenía que pasar por mi cita —respondí haciendo que Tanya levantara su atención del ramo y la posara en mí. Sus mejillas se sonrojaron de esa manera encantadora y supe que cuando regresáramos