VIGGO THORNE
Con calma llegué hasta el cobertizo, ahí ya me esperaba Jerry con una sonrisa llena de suficiencia.
—Me vio —dijo en cuanto me acerqué—. Esa chica nueva.
Me detuve a su lado y entorné la mirada. Sabía a quién se refería: Vanessa.
—¿También es tu protegida? —preguntó divertido y no preocupado.
—No, ¿por qué? —inquirí confundido.
—Tiene más madera de sicaria que tu Tanya —soltó con una carcajada y empujó la silla al interior—. Ella me ayudó a contener a Fany, esta le ofreció diner