TANYA THORNE
Sepultamos a mi madre en el mismo cementerio que a mi padre, pero no cerca de él. No me agradaba la idea de que estuviera a su lado, no después de haber traicionado a la familia. Tal vez esa era la muestra de que yo no la había perdonado aún, no sentía que se mereciera compartir el lecho con mi padre, no se lo merecía a él y esperaba que, si había una vida después de esta, no lo volviera a encontrar.
Torcí la boca mientras dejaba caer el primer puño de tierra sobre su ataúd, lamen