TANYA RHODES
Me quedé en completo silencio, con la mirada perdida en los niños jugando, aunque en verdad no los veía, solo intentaba darles forma a las ideas en mi cabeza.
—Lamento que te enteraras por mí —susurró Paulina posando su mano en mi hombro—. Si necesitas donde quedarte…
De inmediato me levanté como si su tacto me quemara.
—Tanya, es peligroso que regreses a casa de Viggo, no puedes ni siquiera pensar en enfrentarlo, conmigo estarás más segura, te lo prometo —agregó intentando alcan