NOAH THORNE
Vanessa esparció el bicarbonato en mi brazo, contrarrestando de esa manera el efecto del ácido en mi piel. La quemadura química dejaría una cicatriz horrible.
—¿Te duele mucho? ¿Estás bien? —preguntó Vanessa levantando su atención hacia mí, posando su mano en mi mejilla con gentileza.
—¿Tú estás bien? —respondí buscando en su rostro la respuesta. Su vestido tenía algunas marcas, pero parecía que el ácido no había alcanzado su piel.
Me había hecho una promesa silenciosa. No dejaría