Capítulo 57 Cambiar esa parte del acuerdo
— ¿Te pasa algo, Ariana? —repitió él, dando un paso más, invadiendo su espacio personal con esa seguridad que tanto la irritaba.
Ariana se quedó congelada. Al sentir su calor más cerca, su fragancia la envolvió por completo, y no pudo retroceder. Sus pies parecían clavados al suelo, mientras su mente traicionera le gritaba que se lanzara a sus brazos.
«Sería tan fácil acercarme a él… olvidarme de mis recelos», pensó, sintiendo un nudo en la garganta. «Q