Capítulo 57 Cambiar esa parte del acuerdo
— ¿Te pasa algo, Ariana? —repitió él, dando un paso más, invadiendo su espacio personal con esa seguridad que tanto la irritaba.
Ariana se quedó congelada. Al sentir su calor más cerca, su fragancia la envolvió por completo, y no pudo retroceder. Sus pies parecían clavados al suelo, mientras su mente traicionera le gritaba que se lanzara a sus brazos.
«Sería tan fácil acercarme a él… olvidarme de mis recelos», pensó, sintiendo un nudo en la garganta. «Quitarme este peso que me oprime, esta urgencia que me quema por dentro, simplemente rindiéndome. Un solo movimiento y este fuego se apagaría».
Pero entonces, el recuerdo de Talina, de las palabras frías que él le dijo durante los días antes del matrimonio y la realidad de su situación, la golpeó como un balde de agua fría.
«No puedo ser tan barata. Este hombre no siente nada por mí. Solo está jugando conmigo. Para él, esto es solo un negocio, un matrimonio por conveniencia. No debo olvidar cuál