Capítulo 56 Deseos insatisfechos
—Lo sé, mamita querida, pero esta vez a las dos la vida nos ha tratado bien —respondió Ariana, tratando de que su voz no temblara—. Tú solo concéntrate en recuperarte; eso es lo único que me hará feliz.
—Sabes… en algún momento quiero conocer al tío de los niños, darle las gracias por todo lo que ha hecho, hija.
Ariana tragó saliva, sintiendo un nudo en la garganta.
—No lo sé, mamá. Es un hombre muy ocupado.
—Lo sé bien, hija. Ahora duerme y dales de mi part