Capítulo 56 Deseos insatisfechos
—Lo sé, mamita querida, pero esta vez a las dos la vida nos ha tratado bien —respondió Ariana, tratando de que su voz no temblara—. Tú solo concéntrate en recuperarte; eso es lo único que me hará feliz.
—Sabes… en algún momento quiero conocer al tío de los niños, darle las gracias por todo lo que ha hecho, hija.
Ariana tragó saliva, sintiendo un nudo en la garganta.
—No lo sé, mamá. Es un hombre muy ocupado.
—Lo sé bien, hija. Ahora duerme y dales de mi parte un beso a los niños; a ellos también quisiera conocerlos.
—Ya veremos, mami. Su tío es muy estricto con sus salidas —respondió ella, usando una excusa que sonara lógica.
—Lo entiendo. Bueno, ve a dormir; debes estar muy cansada y hay que cuidar ese empleo tan bueno.
—Descansa, mamita.
—Lo haré.
«»… »
Ariana se encontraba inquieta tratando de dormir cuando la puerta de la habitación se abrió.
La luz se filtraba entre las cortinas de los ventanales, apenas iluminando una silueta.
En las sombras dist