Capítulo 42 Acepto
En respuesta al comentario del viejo Celis, Leónidas miro a Ariana con un mal disimulado enfado.
—A mí nunca me vuelvas a hablar en ese tono —murmuró Leónidas por lo bajo, con los ojos encendidos de furia.
—Usted también tiene que cuidar el tono con el que se dirige a mí —respondió ella sin retroceder—. Recuerde que es una de mis condiciones. Deberá ser educado, respetuoso y considerado en todo momento. No servirá de nada este sacrificio si en estos diez años los niños ven