Capítulo 41 Sin noche de bodas
El dedo de Leónidas seguía señalándola, como una acusación silenciosa y cargada de veneno que atrajo las miradas de todos en la sala.
Ariana sintió una presión en su la garganta, miro con rencor a Jonathan, todo este arreglo, el vestido, el maquillaje y el peinado era su culpa. Había llegado temprano al hospital y la llevo a un salón de belleza donde ya la esperaban y la atendieron sin demora.
De ese lugar salió así como estaba disfrazada. Se negó claro que sí, pero ese Jonathan no quiso escuchar sus réplicas.
A una mujer le encantaba elegir su vestido de boda, el blanco representaba pureza y amor, pero en esta ocasión sería una pérdida de tiempo, cuando se casara de verdad con un hombre al que amara y no con este despreciable hombre, querría llevar un bello vestido blanco, en esta pantomima no quería casarse de blanco.
Jonathan no le presto atención e insistió en que todo era por el bien de su mamá.
Además, la confronto con el espejo y al verse en el m