Capitulo 8 Ataque I

Me resultó casi imposible conciliar el sueño. Mi luna estuvo allí, a centímetros, y su mera presencia era un caos de sensaciones. Cuando su cuerpo buscó el mío, aferrándose por instinto a mi calor, sentí que mi corazón se desboco. Mi hombría palpito, un eco de deseo y anhelo que luchó ferozmente contra cada fibra de mi autocontrol.

Siento cómo se mueve, cómo se apreta suavemente contra mí. Al verla abrir los ojos, percibo su momentánea desorientación, pero bastaron unos segundos para que su cabeza procese la situación, y un delicado rojo cubrió sus mejillas, delatando su vergüenza. Sin embargo, no debe avergonzarse; para mí, acunarla, ser el guardián de sus sueños, es una dicha inmensa.

"Perdón por invadir tu espacio personal, Drack." Esas fueron sus primeras palabras al despertar. Mi luna, sin darse cuenta, buscó mi calor en sueños, y yo, sin dudarlo, la abrace. Ahora se separa con una delicadeza casi temerosa, como si temiera mi reproche. Pero su cercanía nunca me incomodaría. Entie
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP