La ausencia de la amiga de mi Luna dejó su espíritu en una montaña rusa de emociones. Aunque la alegría por el reencuentro de su amiga con sus padres y su verdadero origen es inmensa, una punzada de tristeza por la inevitable separación le oprimio el pecho; son inseparables, al fin y al cabo. Aun así, tanto ella como yo nos esforzábamos en mantener su ánimo, recordándole la promesa de que, una vez su amiga domine sus poderes, los portales se abrirán para reunirlas cuantas veces quisiera.
La man