[FRANCESCO]
El domingo amanece distinto. No más fácil. No más liviano. Distinto de una forma que no sé explicar del todo, pero que siento en el pecho desde que abro los ojos.
Suzuka despierta envuelta en una neblina suave, casi respetuosa, que se eleva del asfalto como si el circuito respirara antes de la batalla. Desde la ventana del motorhome veo el trazado recortarse entre los árboles, silencioso, inmóvil, como un animal que aún no decide si atacar o dejarse domar. En pocas horas, ese silenc