[FRANCESCO]
La habitación del hotel está en silencio cuando entramos. Un silencio distinto al del paddock, al del ruido constante del mundo. Aquí no hay motores. No hay flashes. No hay preguntas.
Solo nosotros y una pausa mientras que Tiziano duerme en la otra habitación vigilado por la niñera.
Cierro la puerta con el pie y apoyo la espalda contra la madera por un segundo, como si recién ahora mi cuerpo entendiera que puede aflojar. Sofía deja la chaqueta sobre una silla, se quita los zapatos d