[FRANCESCO]
La noche cae sobre Suzuka con una calma que podría engañar a cualquiera. El ruido del circuito quedó atrás, pero mi cabeza sigue acelerada, como si todavía estuviera dando vueltas.
El hotel es silencioso. Demasiado.
Sofía está sentada en la cama, con la espalda apoyada en el respaldo, una manta cubriéndole las piernas. Tiene el cabello húmedo, recién duchado, y el rostro cansado. No enfermo. Cansado. Como el de alguien que sostuvo demasiado durante el día.
Yo no me separo.
Le acerco