85. MI FUTURO
[FRANCESCO]
Milán brilla detrás de los ventanales del hotel como un océano de luces. La ciudad nunca duerme, y sin embargo, todo parece suspendido en una calma extraña.
Sofía se ha ido a dormir hace unos minutos; estaba agotada después del día que tuvimos. Mi madre y yo nos quedamos en el salón del hotel, acompañados solo por una botella de vino sin terminar y el sonido distante del tráfico.
Ella observa la ciudad desde la ventana, con los brazos cruzados. A pesar de todo, sigue siendo imponent