[SOFÍA]
21 de octubre
El viernes arranca con el sol filtrándose por las cortinas del hotel como si no supiera que estoy despierta desde hace horas. En mi cabeza, el día ya empezó mucho antes que el reloj. Empezó con la foto. Con el silencio que siguió. Con las palabras que no dijimos y los gestos que evitamos.
Me visto con la misma eficiencia de siempre: uniforme del equipo, tablet cargada, auriculares en el bolsillo. Café amargo en mano. Pero algo está distinto. Y no tiene que ver con el coche